Ventanillas de Combayo: La guía turística más completa del cementerio preinca más antiguo de Cajamarca
Las Ventanillas de Combayo representan uno de los patrimonios arqueológicos más antiguos, enigmáticos y poco explotados del norte del Perú. Ubicadas a 20 kilómetros al noreste de Cajamarca, estas cámaras funerarias excavadas en roca guardan más de mil años de historia y tradiciones relacionadas con el culto a los ancestros. Aunque otros sitios similares como las Ventanillas de Otuzco son más conocidos, Combayo conserva un carácter auténtico, silencioso y rural que permite explorar el pasado sin perder la conexión con el paisaje andino. Este artículo es una guía completa, narrada desde la experiencia del viajero, pero sustentada en historia, arqueología y cultura viva cajamarquina.
Introducción al sitio
Las Ventanillas de Combayo son un conjunto de nichos funerarios de origen preinca que se extienden a lo largo de formaciones rocosas en medio de un valle agrícola. Sus cavidades, talladas cuidadosamente en la roca volcánica, se asemejan a pequeñas ventanas que dan la impresión de un antiguo edificio multiforme adherido a la montaña. Es esta apariencia singular la que les da el nombre de “ventanillas”. Al llegar, el visitante encuentra un entorno donde la historia arqueológica convive con la vida campesina, las terrazas de cultivo, el aroma a leña y el sonido del viento que recorre los cerros.
A diferencia de zonas arqueológicas masivas o muy intervenidas, Combayo mantiene una atmósfera genuina. La visita se siente íntima, cercana, como si el tiempo hubiese detenido su marcha desde que las culturas preincas depositaban allí a sus muertos. La serenidad del lugar permite contemplar con calma cada detalle de los nichos, la geología del entorno y la forma en que la comunidad local ha conservado este legado con orgullo.
Cómo llegar a las Ventanillas de Combayo
Para visitar las Ventanillas de Combayo desde el centro de Cajamarca, se toma la carretera que conduce hacia Otuzco y posteriormente hacia el caserío de Combayo. El trayecto dura entre 40 y 50 minutos en transporte particular o taxi. Los tours organizados también realizan esta ruta, generalmente en horarios de mañana.
Una opción alternativa es tomar transporte público hacia Otuzco o Combayo. Las combis llevan al visitante hasta un punto cercano al caserío; desde allí se realiza una caminata sencilla que dura entre 10 y 20 minutos por senderos rurales rodeados de pastizales y pequeños cultivos. El paisaje es parte fundamental de la experiencia, pues permite entender cómo este territorio fue ocupado por culturas antiguas que aprovecharon la roca volcánica y la topografía natural para construir sus cementerios y espacios sagrados.
Clima y condiciones ambientales
El clima en la zona es templado y típicamente altoandino. Las temperaturas varían entre los 10°C y los 21°C durante el día. La mejor época para visitarlas es entre mayo y octubre, cuando los cielos están despejados y los caminos secos. Entre noviembre y abril comienza la temporada de lluvias, con lloviznas, neblina ocasional y suelos húmedos, aunque los paisajes adquieren un tono verde intenso muy atractivo.
Se recomienda llevar ropa abrigadora, zapatos de trekking, sombrero, protector solar y agua. Las mañanas suelen ser luminosas y cálidas, mientras que las tardes pueden traer viento y descensos de temperatura.
Historia profunda de las Ventanillas de Combayo
Las Ventanillas de Combayo pertenecen a un periodo cultural preincaico que se desarrolló en el valle de Cajamarca hace entre 1 200 y 1 500 años. Este periodo está asociado a sociedades que habitaron la región antes de la consolidación del Estado Inca, con tradiciones funerarias muy particulares basadas en el culto a los antepasados. Para estas sociedades, los muertos seguían formando parte activa de la vida comunitaria. Mantenerlos en espacios elevados o protegidos por la roca facilitaba la comunicación simbólica con ellos.
Los arqueólogos señalan que los nichos fueron tallados directamente en roca volcánica blanda utilizando herramientas líticas comunes en el periodo. Se han identificado nichos individuales, grupos familiares, cavidades rectangulares, cuadrangulares y algunas más profundas que pudieron servir para entierros secundarios. Muchos de estos espacios seguramente estuvieron sellados con tapas de piedra o barro endurecido, lo que permitía proteger los restos óseos y las ofrendas.
Combayo se conecta con otras necrópolis de ventanillas en Cajamarca, como Otuzco y Llaucán, pero posee su propio estilo. Los paneles rocosos están mejor conservados y distribuidos en un entorno natural menos intervenido. La evidencia sugiere que estas comunidades aprovecharon las formaciones geológicas naturales para crear verdaderos cementerios verticales con una intención sagrada y social. Desde puntos elevados se observa que las ventanillas se alinean de manera estratégica para recibir luz y protegerse del viento.
Con la expansión incaica, estas culturas locales fueron asimiladas, pero las ventanillas siguieron siendo utilizadas durante algún tiempo. La tradición del culto a los ancestros continuó, aunque adoptando elementos del nuevo Estado andino. A la llegada de los españoles, muchas de estas prácticas fueron abandonadas o adaptadas a la nueva religiosidad, pero la arquitectura funeraria quedó intacta en el paisaje.
Atractivos turísticos detallados
El principal atractivo es el conjunto de ventanillas distribuidas en paredones de roca volcánica. El visitante puede recorrer diferentes sectores y observar la variedad de nichos, algunos de los cuales presentan repisas internas, separaciones entre cavidades y señales de antiguas tapas.
El paisaje que rodea al sitio es igualmente llamativo. Los campos agrícolas, el relieve accidentado, las montañas distantes y las casas de adobe del caserío crean un ambiente que complementa la experiencia arqueológica. También es posible observar aves propias de los Andes, como pequeños gorriones serranos, chihuacos, tórtolas y algunos halcones que sobrevuelan las formaciones rocosas.
Los miradores naturales permiten tomar fotografías panorámicas únicas. La luz de la mañana resalta las tonalidades ocres y amarillas de la roca, mientras que por la tarde las sombras enfatizan la profundidad de cada nicho.
Precios actualizados
El ingreso a las Ventanillas de Combayo suele costar entre S/ 5 y S/ 10 por persona, dependiendo de la temporada y del manejo comunal. La tarifa suele incluir mantenimiento básico de los senderos y seguridad. Los guías locales ofrecen recorridos explicativos por precios que oscilan entre S/ 20 y S/ 35, recomendables para quienes desean una experiencia más enriquecedora.
Los tours desde Cajamarca cuestan entre S/ 40 y S/ 70 por persona, e incluyen transporte y guía, acompañando la visita a otros atractivos cercanos.
Actividades recomendadas
La exploración del sitio arqueológico es la actividad central, pero se pueden realizar caminatas cortas alrededor de las formaciones rocosas, observación de aves, fotografía paisajística y arqueológica, además de interactuar con las familias del caserío, quienes conservan prácticas agrícolas ancestrales.
Muchos viajeros disfrutan de instantes de contemplación en silencio, aprovechando la atmósfera tranquila del lugar. Es ideal para quienes buscan destinos arqueológicos fuera de rutas saturadas, con un contacto más humano con el entorno local.
Hoteles recomendados en Cajamarca
Los visitantes suelen hospedarse en la ciudad, ya que Combayo no cuenta con infraestructura turística. Cajamarca ofrece diversas opciones. Para una experiencia confortable se recomienda Costa del Sol Cajamarca, Laguna Seca Hotel & Spa, San Francisco Hotel o establecimientos boutique del centro histórico. Para presupuestos más económicos existen hospedajes como Villa del Rosario, hostales céntricos y alojamientos familiares que brindan trato amable y precios accesibles.
Gastronomía local cercana
Al regresar a Cajamarca se pueden disfrutar platos tradicionales como el caldo verde, la cecina, el picante de cuy, el cuy frito con papas, la trucha frita y la sopa de chochoca. Es indispensable probar el queso cajamarquino y el manjar blanco artesanal, así como las humitas dulces y saladas que suelen prepararse en los caseríos.
Consejos útiles para el viajero
Es recomendable visitar en horario de mañana para aprovechar la mejor luz y climas más estables. Lleva agua, sombrero y protector solar. Respeta los nichos y evita tocarlos o ingresar en ellos. No hay puestos de comida ni tiendas en la zona, por lo que conviene llevar snacks. Si vas en temporada de lluvias, un poncho o impermeable será indispensable.
El sitio es perfecto para viajeros interesados en arqueología, fotografía, naturaleza y cultura andina. Combínalo con una visita a las Ventanillas de Otuzco, Baños del Inca, la Hacienda La Collpa o el mirador del cerro Santa Apolonia para una ruta completa por Cajamarca.



